
Mazda CX-7 Genes cruzados
Fecha lunes, 30 de julio a las 08:34:59 Tema Mazda CX-7

PARÍS.- No es cuestión de discutir si se trata o no del primer SUV deportivo del mercado, pues otras marcas podrían revindicar que los suyos ya lo eran antes de la llagada del CX-7, pero lo cierto es que el SUV de Mazda tiene todas las papeletas para serlo por diseño, por mecánica y por comportamiento.
Llega al mercado un año y medio después de su comercialización en Norteamérica, donde ya se han vendido 50.000 vehículos, y lo hace equipado solamente con un potentísimo y eficiente motor turbo de gasolina asociado a un cambio manua; una combinación que marca ese talante deportivo que Mazda reivindica.
A propósito de esta única configuración que existe, Ignacio Beamud, nuevo consejero delegado de Mazda Automóviles España, nos confesó que serían necesarios una variante diésel y un cambio automático para lograr unas mejores cifras de venta. Y en ese sentido, ell motor diésel lo está desarrollando la propia Mazda y tardará en llegar entre 13 y 14 meses, mientras que, de momento, no está prevista la opción automática.
Mazda inscribe el CX-7, el primer SUV de su trayectoria como fabricante, en el subsegmento de los SUV compactos no Premium, y considera que es un producto de clara inspiración deportiva, un cruce entre el RX-8 de motor rotativo y el antiguo todoterreno Tribute. Es decir, un vehículo de tamaño medio, muy espacioso, seguro y con tracción total.
Con estilo europeo
El CX-7 muestra un diseño exterior convenientemente modificado respecto del que se vende en Norteamérica para adecuarlo al estilo europeo. Es por eso que lleva un parachoques de distinta forma, lavafaros, faros antiniebla delanteros y traseros y faldones guardabarros.
La anchura de un frontal de líneas muy marcadas (al estilo del Mazda RX- , la inclinación de 66 grados del parabrisas, una silueta muy fluida con una elevada línea de cintura, una cuidada aerodinámica (CX de 0,34), unos pasos de ruedas sobredimensionados, unas llantas de 18 pulgadas y una robusta zaga rematada por grupos ópticos redondeados y dos grandes salidas de escape marcan la apariencia deportiva de su diseño exterior.
En el interior es amplio y su presentación se basa en un diseño que mezcla lo deportivo con el carácter práctico habitual de un SUV. Destaca en él un equipamiento al que sólo le falta el navegador, que Mazda monta como un accesorio de concesionario... Por otro lado su equipamiento es cerrado, ya que hasta la pintura metalizada es de serie. Se ofrece con un solo acabado (Sportive) y un ajustado precio.
Si algo demuestra la deportividad del habitáculo es el puesto de conducción, con un cuadro de instrumentos compuesto por tres esferas que incluye una información muy clara, una consola central bien orientada y de buena presencia, una palanca de cambios ubicada en posición elevada para facilitar su accionamiento, un asiento con reglajes eléctricos y una postura al volante muy buena aunque el volante sólo se regule en altura.
Mientras, el carácter práctico lo da un maletero con una capacidad de 455 litros ampliable hasta los 1.348 litros al abatir las dos secciones (60/40) del asiento trasero. Esta operación se verifica accionando unos sencillos tiradores ubicados en los paneles laterales del propio maletero, y el resultado es una superficie de carga perfectamente plana.
Con los genes MPS
Otra manera de demostrar su deportividad ha siso la utilización del potente motor turbo de los Mazda3 y Mazda6 MPS para obtener la mayor eficiencia mecánica. Se trata de un propulsor caracterizado por mostrar un funcionamiento muy equilibrado y un altísimo rendimiento que permite al coche, bien asistido por un cambio manual de seis velocidades, obtener unas prestaciones excelentes aunque pesa cerca de los 1.800 kilos. El cambio de marchas es el mismo del Mazda6 MPS, aunque con la primera y la marcha atrás con diferentes relaciones.
En la toma de contacto con el CX-7 pudimos comprobar sus buenas maneras sobre el asfalto. Este buen comportamiento dinámico se ha logrado debido a la buena puesta a punto de su chasis, con una suspensión de dureza bien escogida, una dirección con una buena asistencia hidráulica variable y unos potentes frenos con discos ventilados de 320 milímetros de diámetro en las ruedas delanteras y de 302 milímetros en las traseras.
El sistema de tracción total con reparto activo de par también colabora en el buen comportamiento del coche sobre asfalto, pero no tuvimos ocasión de comprobar si fuera de él también es eficaz, aunque suponemos que es adecuado para pistas rápidas bien compactadas a pesar de que tiene una altura con respecto al suelo de 205 milímetros, superior a la de otros SUV: y como es habitual en los SUV, dependiendo de la monta de neumáticos que monte.
FICHA TÉCNICA
Lanzamiento: En el mes de agosto
Motor: De cuatro cilindros en línea y 2,3 litros, gasolina
Potencia: 260 caballos a 5.500 rpm
Par motor: 380 Nm a 3.000 rpm
Cambio: Manual de seis marchas
Tracción: A las cuatro ruedas
Prestaciones: Velocidad, 210 kilómetros por hora. Aceleración 0 a 100 km/h, 8,0 segundos
Consumo: 10,2 litros cada 100 kilómetros (en ciclo mixto ciudad/carretera)
Seguridad: Seis airbags (dos frontales, dos laterales y dos de cortina que protegen las plazas delanteras y traseras). ABS con distribución electrónica de la frenada EBD y asistencia a la frenada de emergencia EBA. Programa dinámico de estabilidad DSC con control de tracción TCS.
Dimensiones: Longitud, 4.680 milímetros; anchura, 1.870 milímetros; altura, 1.645 milímetros; distancia entre ejes, 2.750 milímetros; vía delantera, 1.615 milímetros; y vía trasera, 1.610 milímetros
Peso en vacío: 1.770 kilos
Capacidad maletero: Desde 455 hasta 1.348 litros
Precio: 37.000 euros
Fuente: motor.periodistadigital.com
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